top of page
Buscar

Superar la muerte de un ser querido (duelo)

  • Foto del escritor: queridadaniela
    queridadaniela
  • 1 jun 2018
  • 3 Min. de lectura

Todos hemos escuchado alguna vez que la elaboración del duelo tiene una serie de etapas por las que vas pasando, a veces en distinto orden, a veces nos saltamos alguna etapa, a veces volvemos a repetir alguna de ellas: Shock, negación, negociación, ira o rabia, tristeza, aceptación.  ¡Qué largo se hace el camino hasta llegar a la aceptación!


Todo comienza con el impacto que inicial de la noticia, que en ocasiones se recibe incluso antes del fallecimiento, por ejemplo en el caso de enfermedades. Ese impacto inicial puede durar instantes o días, meses dependiendo de muchos factores, como lo inesperado que sea, qué estábamos haciendo cuando nos enteramos, si nos comunican la noticia o estamos presentes cuando todo sucede…


La negación no es más que el no podértelo creer, te resulta imposible de asimilar, “no puede ser”, casi como si hubiera una equivocación. Y de ahí la negociación, un intento por cambiar las cosas que ya son irreversibles.


La ira la podemos dirigir hacia el causante o quien creemos el causante del fallecimiento: si somos creyentes, quizá a Dios que lo ha permitido, si no ha sido una muerte natural, al responsable real. Podemos dirigir esa rabia hacia nuestro ser querido por irse, por dejarnos (aunque no haya sido voluntario), o hacia nosotros mismos, creyendo que podríamos haber hecho algo por evitarlo, por muy inevitable que fuera. Porque necesitamos encontrar culpables.

La tristeza no necesita explicación, nos invade ese dolor emocional que sentimos como físico. Las ganas de llorar al recordar los momentos buenos, los malos, un olor que nos transporta a un momento pasado, una canción. Esa persona lo impregna todo, está allí de mil maneras, pero ninguna de ellas nos consuela.


Te preguntas una y otra vez ¿por qué? Y nadie responde, nadie puede responder.


En ocasiones bloqueamos todos esos sentimientos para no sufrir y simplemente pasamos página, apáticos, anestesiados, y seguimos con nuestras vidas como si nunca hubiera sucedido tal cosa. Pero tarde o temprano nos pasa factura. El duelo debe elaborarse, debemos pasar por ello aunque el dolor sea casi insoportable, hasta llegar a esa ansiada fase final en la que aceptamos lo ocurrido y aprendemos a vivir con ello, no a superarlo. Aprendemos a vivir de una manera diferente. Parece nuestra vida de siempre pero no lo es, porque nos falta “ese alguien”. Y aunque todo sea distinto, seguimos adelante. le comparto estas palabras que me confortaron en proceso de la partida de mi papá.


Hoy se cumplen 10 meses de tu partida, hay días que se sienten como si solo hubieran pasando 6 días y otros como si hubieran pasado 6 años. Desde que te fuiste entendí muchas cosas... entendí que así como la materia, nada se crea ni se destruye, solamente se transforma. Cómo cuando la oruga se transforma en mariposa, como cuando la espera se transforma en recompensa. Te cuento que me recuperé y me reconstruí alrededor de tu partida y el sufrimiento que me causó. Después me volví a sentir completa al encontrar un sentido de vida... pero definitivamente desde que te fuiste nunca fui la misma ni tampoco quise serlo. Te cuento que ahora entiendo que no te fuiste para dejarme si no que lo hiciste para quedarte. Te veo tan claro en todas partes, en mi ser, en la naturaleza y en todas las personas con las que cruzaste. Te cuento que si la soledad llega... la tristeza también... pero no consumen. Acechan, pero no atacan, argumentan, pero no convencen. Y cómo habrían de hacerlo? Si te siento tan vivo como siempre. Te cuento que lentamente mis lagrimas se convierten en sonrisas, que poco a poco mi dolor se transforma en amor y que tus recuerdos se transforman en vivencias. Te cuento que me prepararé, lucharé y sobre todo Viviré, para qué el día que nos volvamos a encontrar te sientas orgulloso de lo que juntos logramos hacer, pues ahora y siempre vivirás en mi. Jamás te recordaré por que nunca te olvidare papá...


*Si pasando 6 meses desde el fallecimiento nuestras emociones tienen la misma intensidad que al principio debemos acudir a un profesional*



 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


follow me
  • White YouTube Icon
querida Daniela
Mexicana, de TRC,future psychologist, writer a ratitos, optimista, enamorada de la vida, comparto contenido positivo para inspirar un cambió en nuestro diario vivir...
bottom of page